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Polos de Esprit

Los polos son una prenda imprescindible en el armario de cualquier hombre: aúnan un diseño deportivo con mucho, mucho estilo, así que puedes combinarlos con lo que quieras para estar siempre hecho un pincel. Con un corte clásico, una variedad inigualable y un montón de colores, los polos para hombre se han convertido en una de las prendas más polifacéticas. Llévalos con ropa deportiva, con una blazer o durante un domingo de relajación total... ¡la decisión la tomas tú! Además, gracias a la increíble variedad de estilos, podrás ir de punta en blanco en cualquier situación: cuando necesites ir vestido de forma clásica con un polo de algodón sencillo, cuando tengas que ponerte elegante con un polo de estilo formal y corte estrecho, o cuando quieras destacar al máximo con un polo de algodón ligeramente brillante. ¡No te pierdas las mil caras que te ofrecen los polos para hombre!

Polos para hombre: ve siempre a la moda

¡Madre mía! ¡Anda que no te ha costado levantarte hoy lunes! Aunque el sol brille como nunca y el cielo esté completamente despejado, habrías dado lo que fuera por un par de horitas más de sueño: ¡y es que el fin de semana se te ha hecho tan corto! Ya llegas tarde al trabajo, así que tendrás que darte una ducha exprés y vestirte lo más rápido que puedas. Menos mal que anoche dejaste la ropa preparada fuera del armario: una blazer de estilo informal con un polo gris de piqué sencillo. Mientras te apresuras hacia la oficina, miras con envidia a la gente que se está tomando tranquilamente un cafetito en los bares de tu calle. ¡Lo que darías por estar en su lugar! Al doblar la esquina, te topas de repente con uno de tus compañeros de trabajo. Venía despistado mirando las musarañas, con su chaqueta de mezcla de lana al hombro y un polo de dos colores debajo del cardigan. Al mirarlo, te sonríe y te cuenta que se han roto las cañerías en la empresa y que casi han tenido que salir en canoa. Eso significa... ¡día libre! Aún estás asimilando la noticia cuando te llama el jefe para contarte lo que ya acabas de descubrir. Lo que tenías que hacer hoy... tendrás que dejarlo para mañana. Tienes todo un día libre ante ti... pero ¿cómo lo vas a aprovechar? Pues, de momento, empiezas con un café con tu compañero en el bar de la esquina y, de paso, decidís echaros un partidito en el parque a mediodía.

Tu mejor amigo no ha tenido tanta suerte y tiene que currar, ¿pero por qué no hacerle una visita y sacarlo un rato de la oficina a la hora de la comida? Tras hablar con él, quedáis en veros a mediodía en el parque que hay al lado de su empresa. Mientras tanto, aprovechas para darte una vuelta por el centro y comprar un par de cosas que te hacen falta. Ya en casa, te cambias a toda prisa para no llegar tarde a la oficina de tu colega. Te plantas unos pantalones de chándal, unas deportivas y un polo de manga larga. Luego coges tu bolsa de deporte y te llevas el balón de fútbol debajo del brazo. Después de unos minutos esperando a tu amigo en la puerta de su empresa, aparece y te pide los pantalones de chándal y el polo de jersey deportivo que habías quedado en traerle. ¡Os lo vais a pasar bomba con el pequeño almuerzo y el minipartido en el parque!

Desde el estilo más desenfadado al más elegante... ¡un polo, mil combinaciones!

Cuando llegáis al parque, veis que tu compañero de trabajo y uno de sus colegas ya os están esperando en pantalones cortos y un polo sencillo con una sudadera con cremallera. Echáis un partido de media hora en equipos de dos hasta que os empiezan a doler todos los músculos del esfuerzo y de la risa. Cuando termináis, sacáis el almuerzo: unos embutidos, aceitunas, queso y un poco de pan, todo eso regado con un par de refrescos y de postre unos yogures. Lo devoráis todo mientras comentáis el partido y la suerte que tenéis tu compañero y tú por tener el día libre. Al poco rato, tu amigo os deja para no llegar demasiado tarde a la oficina y, unos minutos después, también se despiden tu compañero de trabajo y su amigo. Tú, sin nada que hacer, te quedas un rato tirado en el césped, descansando, pensando y disfrutando de la increíble relajación que sientes al estar completamente ocioso. Ya de vuelta en casa, te duchas y te arreglas para irte a dar una vuelta con una buena amiga. Te pasas un rato decidiendo qué ponerte: ¿será mejor el polo de algodón de estilo clásico y un jersey en V de cachemira, o quizá una chaqueta de cremallera sencilla con un polo de algodón de corte estrecho? Al final, terminas riéndote de ti mismo: da un poco igual el look que elijas, lo que está claro es que, después de un día así, la noche seguro que aún va a mejor.

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